En resumenSegún Yevgeny Lutsky, el camino al ejército de EE. UU. para un inmigrante empieza con un reclutador y el examen ASVAB; sin green card no te aceptan, y en la Guardia Nacional se sirve un fin de semana al mes: por tres días él recibía unos 580 dólares. La ciudadanía por servicio militar antes se daba al año, y después hasta en el Basic Training, en 10 semanas, pero ahora, según cuenta, está suspendida. Hay beneficios —college para los hijos, seguro médico, préstamo VA sin pago inicial—, pero se ganan con años de servicio.
Nueva York, 2017, estación de metro Coney Island. Yevgeny Lutsky acaba de llegar a Estados Unidos con la green card que se ganó en la lotería: su esposa tiene ocho meses de embarazo, su hija mayor tiene tres años, y él no tiene ni casa ni trabajo. Sale del metro y un hombre con uniforme militar estadounidense de repente se voltea hacia él, le extiende una tarjeta de presentación y le dice en ruso: «Toma, esto te hace falta».
En ese momento no salió nada de ese encuentro. Pero tres años después Yevgeny sí se puso el uniforme, y hoy ya va en su sexto año en la Guardia Nacional de EE. UU. Lo invité a Sin Fronteras porque del ejército y los inmigrantes se habla mucho, pero con honestidad, poco. Y empezamos por la pregunta más incómoda.

El episodio está en ruso; en YouTube puedes activar los subtítulos traducidos automáticamente al español.
Unirse al ejército de Estados Unidos: ¿es verdad que los inmigrantes solo van por los beneficios?
Unos paisanos le escribieron a Yevgeny en TikTok: qué vergüenza, «todos estos que llegaron de fuera» se enlistan por los beneficios. Él responde con calma. Su primer contrato con la Army National Guard fue de tres años, el más corto, y no le dio ningún bono. Se enlistó en 2020, cuando en Filadelfia las cosas estaban tensas, y quería aprender a disparar y saber qué hacer si de verdad se armaba algo serio. La ciudadanía, por el tiempo que llevaba viviendo en EE. UU., ya le tocaba de todos modos.
Tampoco hizo como si los beneficios no importaran.
Sigo pensando que es un buen trampolín para un inmigrante.Ver este momento · 6:22
El trampolín es el apoyo, el inglés y otra forma en que la gente te mira. Yevgeny me contó una escena que recuerdo mejor que cualquier cifra. Después de un drill, todavía con el uniforme puesto, paró en una tienda de un pueblito a un par de horas de Filadelfia. Un muchacho barbudo al que no conocía se le acercó, le dijo «gracias por tu servicio» y se puso a pasarle las bolsas al baúl del carro.
Y ahí te das cuenta de que ya no eres solo uno que llegó de fuera.Ver este momento · 7:41
Yo misma soy inmigrante y sé cuánto vale esa sensación: aquí ya no eres un invitado.
Foto: ProStudio1Un dato, porque lo preguntan muchísimo: en EE. UU. no existe el servicio militar obligatorio. El ejército es profesional, por contrato, y los hombres de 18 a 25 años solo se registran en el sistema Selective Service. Yevgeny se enlistó por decisión propia.
Guardia Nacional de EE. UU.: cómo se sirve y en qué se diferencia de la Reserva
De la Guardia Nacional Yevgeny se enteró por un anuncio en Instagram: «¿Vives aquí? Sirve aquí». Antes lo había intentado en Nueva York y en la Florida, y las dos veces se le ahogó todo en la burocracia: que si hacía falta una carta de «tu médico», que alguien recién llegado no tiene, que si se perdían los papeles.
La diferencia la explica fácil. Tanto en la Guardia como en la Reserva se sirve un fin de semana al mes, a veces empezando el viernes, más un entrenamiento de unas dos semanas en el verano. Pero a la Guardia Nacional la mantiene el estado y responde al estado, mientras que la Reserva es federal y su comandante es el presidente. Si sirves en Pensilvania, respondes a Pensilvania.
El examen ASVAB, explicado en español: cómo aprobarlo y para qué sirve un puntaje alto
Todo empieza con un reclutador. Yevgeny recomienda llenar el formulario en goarmy.com o airforce.com, y a los seguidores que le preguntan «dónde encuentro un reclutador» les contesta sin ceremonias: abre Google Maps y escribe Army Recruiter.
El examen principal es el ASVAB. Yevgeny no se preparó a propósito: se bajó una aplicación y la «tocaba en vez de Instagram». Lo presentó dos veces: poco después de llegar sacó 55 puntos, y antes de la Guardia Nacional, 85. Si te estás preparando ahora, quienes ya sirven recomiendan ASVAB Prep: preguntas del ASVAB con explicaciones en español, inglés y ruso.
Mientras más puntos sacas, a más bonos tienes acceso, porque tienes acceso a más especialidades.Ver este momento · 9:41
Con un puntaje bajo solo quedan las especialidades más sencillas. Por eso su consejo es subir el inglés por lo menos hasta entender a los sargentos y repasar la matemática del colegio. Él aprendió el idioma con YouTube durante la hora de camino al trabajo. Ahí no me aguanté y le hice un chiste: qué fácil es decir «tú nada más saca buena nota en el ASVAB» cuando uno habla cuatro idiomas.
El examen médico se hace en MEPS, y ahí mismo se presenta el ASVAB. Prueba física para entrar, según cuenta, no hay: hasta que lo mandan al Basic, el recluta va a los drills del programa de preparación de reclutas.
Cómo es el Basic Training
Lo moral, dice Yevgeny, fue más duro que lo físico. Tenía 34 años, esposa y dos hijas, y a su alrededor, muchachos de dieciocho. Una noche, cuando los despertaron de golpe, un sargento de 24 años le explicaba a todo el mundo que no habían logrado nada en la vida, y Yevgeny, parado ahí, pensaba en su diploma con honores, sus cuatro idiomas y su agencia digital. Su conclusión: es un juego mental. Sobrevives el día, te acuestas, empiezas el siguiente.
Abuso de los veteranos contra los nuevos, según él, no hay. Lo que sí hubo fue covid: no los llevaban al comedor, y Yevgeny, que era vegetariano, pasaba hambre y de noche se imaginaba la hamburguesa que se iba a comer después de graduarse. Al final empezó a comer pescado.
Foto: ProStudio1Sueldo en el ejército y en la Guardia Nacional: cuánto gana un soldado y por qué paga 10 % de impuestos
Lo que le pagaban por tres días de drill, Yevgeny lo dijo sin rodeos: unos 580 dólares. En ese momento era soldado E-4 con cinco años de servicio. En servicio activo, su sueldo base ahora ronda los 3500 dólares al mes.
El punto es que no puedes comparar los impuestos de un militar con los de un civil.Ver este momento · 31:04
La explicación es esta. En Active Duty, al sueldo se le suman pagos para vivienda (BAH) y para comida (BAS), y esos no pagan impuestos. Son casi la mitad del ingreso, y el monto depende de la ciudad: a Yevgeny, en Filadelfia, le tocan unos 2400 para vivienda, y a un conocido suyo con el mismo sueldo base, en Aventura, unos 3900. Al final, en su W-2 aparecían unos 19 mil al año, la tasa de impuestos le salió de 10 %, y en los comentarios enseguida lo acusaron de mentiroso.
Foto: ProStudio1Beneficios militares en EE. UU.: seguro médico, college para los hijos y préstamo VA
Desde el primer día en Active Duty, el seguro cubre a toda la familia. Con los médicos civiles, eso sí, a veces se complica: no todos aceptan el seguro militar TRICARE Prime. Hoy Yevgeny paga por TRICARE Reserve Select unos 350 dólares al mes por la familia, más el seguro dental.
Lo que más lo impresionó fue la educación. En Pensilvania hay un programa para la Guardia Nacional: durante los primeros 6 años de servicio el estado te paga el college, y si extiendes el contrato por 6 años más, puedes pasárselo a tu esposa o a tus hijos.
Puedes pasarle el college a tu esposa o a tus hijos.Ver este momento · 38:23
Yevgeny extendió el contrato y ahora puede repartir cuatro años de college entre sus dos hijas. No son universidades de élite sino colleges del estado, pero en Estados Unidos eso es muchísimo dinero.
El VA Loan, o préstamo VA, es una hipoteca con ventajas para militares: casa sin pago inicial y sin el seguro hipotecario PMI, normalmente con una tasa más baja. En la Guardia Nacional, según él, el derecho a ese préstamo llega después de 6 años de servicio. Su primera casa la compró sin VA Loan, con un programa piloto de Filadelfia: la ciudad le dio el 5 % para el pago inicial y el 5 % para los closing costs, y él puso unos 2000 dólares. «Es porque es militar», escribían en los comentarios. No, responde Yevgeny: en ese momento todavía no tenía derecho al VA Loan.
Ciudadanía por servicio militar en EE. UU.: qué cambió
Cuando Yevgeny firmó el contrato, la ciudadanía se daba después de un año de servicio, y no había que pagar la tarifa del trámite. Su entrevista duró dos minutos: el oficial le preguntó su especialidad militar, escuchó un código conocido, y se entendieron enseguida. Después, según cuenta, los muchachos recibían la ciudadanía en pleno Basic Training, en 10 semanas, y muchos se enlistaban justamente por eso.
Ahora están apretando las tuercas, ahora todo es mucho más difícil.Ver este momento · 52:36
Hoy, dice Yevgeny, la ciudadanía acelerada por servicio militar está suspendida, y las especialidades que exigen ciudadanía ya no se pueden escoger solo con green card. Si estás contando con la ciudadanía a través del ejército, revisa las reglas vigentes en uscis.gov y con el reclutador: cambian.
Foto: ProStudio1Pensión y trabajo después del ejército
Aquí Yevgeny es honesto hasta la incomodidad. En la Guardia Nacional, la pensión militar empieza a la edad normal de retiro, alrededor de los 67 años, y el pago extra va a ser pequeño. Una buena pensión la reciben los que cumplieron 20 años en Active Duty y tramitaron la compensación por salud.
Con el trabajo es más fácil. Hay especialidades que pasan directo a la vida civil: por ejemplo, en el ejército puedes formarte como capataz de obra, desde los cimientos hasta el techo, con todas las certificaciones. Al terminar el servicio te ayuda un programa de transición, y a un veterano las grandes empresas, según Yevgeny, por lo menos lo llaman a entrevista. No es garantía de trabajo, pero en Estados Unidos, donde muchas veces ni leen tu currículum, ya es bastante.
¿Vale la pena que un inmigrante se una al ejército de EE. UU.?
Una respuesta tajante, Yevgeny no la da. El que va solo por los bonos sufre en el Basic y se va al terminar el primer contrato. El que lo disfruta, se queda. Él es de los segundos: nueve años en Estados Unidos, una casa propia, unas hijas que están creciendo aquí.
Por eso este es mi país, esta es mi casa.Ver este momento · 54:26
El contrato actual lo ve como el último: tiene 38 años y terminará a los 45. Y yo, después de esta conversación, me quedo pensando en aquella tarjeta en Coney Island. A veces ese «esto te hace falta» no suena enseguida, pero al final suena.
Foto: ProStudio1El episodio completo, en ruso, está en el canal de YouTube Sin Fronteras. Las condiciones del servicio, los beneficios y las reglas de ciudadanía cambian: confírmalos con un reclutador y en los sitios oficiales.







Kristina Samofal